El valor de la unidad empresarial.
La renuncia inesperada de Héctor Méndez a la presidencia de la Unión Industrial Argentina ha puesto en evidencia las fuertes tensiones internas y las dificultades de consenso dentro de esa institución. Circunstancias parecidas afectan a la Asociación Empresaria Argentina.

Mucho hemos hablado desde estas columnas de la fragmentación que actualmente expone en general la sociedad argentina. Esto se refleja claramente en la organización política y en la dispersión de partidos que caracteriza a la oposición. Se avecinan tiempos de incertidumbre -año electoral con multiplicación de elecciones internas y provinciales- y la puja distributiva se ha exacerbado con la inflación. Las negociaciones salariales parten de reclamos incompatibles con la aspiración oficial de controlar el emergente déficit fiscal y el sostenido aumento de los precios. Frente a esto se ve con preocupación la dificultad que exponen las represen-taciones empresariales para lograr consensos sobre políticas serias y prudentes. Es el momento de analizar el verdadero sentido que cumplen o deberían cumplir esas entidades en un sistema republicano en el marco de la democracia.
Las cámaras sectoriales, las asociaciones distritales y otras entidades de representación nacen con el objetivo de defender los intereses funcionales y legítimos de los diferentes sectores económicos. La actuación colectiva requiere para su eficacia que estos intereses, aunque no sean coincidentes ni plenamente compartidos, se agrupen y, además, se articulen con el sector público dentro de un sistema de gobierno no corporativo y de participación democrática. Por ello, el trabajo de arbitraje, el debate interno y la capacidad de desarrollar procesos institucionales que resuelvan las diferencias son elementos centrales para dotar de valor y credibilidad a las instituciones representativas del empresariado.
La sociedad reclama institucionalidad, honestidad y calidad a su dirigencia. Las entidades de representación empresarial deben ser capaces de aportar valor a la toma de decisiones que, además de responder a sus propios intereses, estén alineadas con el bien común. La unidad y el respeto de las normas internas es un valor necesario, porque sólo de esa forma es posible concentrarse en el largo plazo y lograr continuidad en la gestión.
El Estado está tomando un papel activo y creciente de intervención sobre los actores económicos, sociales y políticos. Tiene una importante injerencia en la asignación y regulación de los beneficios por encima del mercado y actúa sobre la sociedad civil con un fuerte predominio del Poder Ejecutivo sobre los otros poderes. En este contexto, contar con instituciones empresariales sólidas y perdurables parecería ser el mejor camino para tener una interlocución constructiva y no ser meramente funcional al modelo predominante. El empresario no es un concesionario del Estado. Justamente, su rol de innovador y constructor de progreso requiere una independencia de criterio para ejercer su papel, evitando caer en decisiones de corto plazo vinculadas con el oportunismo político.
Las entidades de representación pueden tener discrepancias, y esto es natural y sano. Preocupa que no tengan la capacidad y el ejercicio interno para resolver sus disensos de una manera metódica y pautada, manteniendo la unidad y los acuerdos. La agenda debe priorizar el logro de consensos. De no lograrlos, quedaría en evidencia una debilidad de las reglas o una insuficiente calidad de los actores. No debe ser el puro oportunismo la regla de acción, sino el largo plazo. Sólo así estos procesos de debate interno se saldarán con responsabilidad y diálogo, y no con actitudes rupturistas o de cambio de las reglas de juego. No es función de estas instituciones legitimar las políticas públicas, sino realizar aportes desde su propia realidad para mejorar la calidad de la decisión política.
Diario La Nación – 11-2-2011
PARA PENSAR Y PONER EN PRÁCTICA
Claro, profundo, contundente y certero. Reúne todas las condiciones de un excelente editorial. Es para meditarlo, compartirlo y, quizás lo más importante, tratar de ponerlo en práctica en la vida de cada entidad empresarial y en el conjunto de las existentes en cada Distrito. Por ello le brindamos un lugar preferencial en nuestra publicación y en nuestra página Web: www.camaraempresaria.com
Música, cantos, color y alegría en el multitudinario 14º Festival de las Colectividades.
Dicen algunos que las cosas lindas para las personas y las comunidades hay que decirlas tres veces, la primera para que se oigan, la segunda para que se entiendan, y la tercera para que se graben en el corazón y la mente de todos.
De allí que nosotros, desde la Cámara Empresaria, las decimos y también las hacemos. Por eso seguimos realizando, con empeño, esfuerzo y cada vez mejor calidad y jerarquía, estos Festivales de las Colectividades, en el siempre querido marco de la Plaza Mitre, de Chilavert.

Así, en esta 14 edición, desarrollada del 3 al 5 de diciembre vimos a las representaciones de casi todas las provincias argentinas, decenas de colectividades de los cinco continentes, comunidades de los pueblos originarios, 200 artesanos y decenas de pequeños y médianos empresarios.
Merece resaltarse la jerarquía de los espectáculos presentados y la profesionalidad desarrollada por el responsable general del evento, señor Jorge Iglesias, acompañado por la invalorable colaboración del personal de la Cámara y miembros de la Comisión Directiva, quienes con tanta dedicación y calidez hicieron que todo se desarrollara a la perfección y recibieran un especial recono-cimiento del titular de la entidad, señor Oscar Fabi.
El acto oficial de apertura se desarrolló el sábado 4 a la noche y contó con la presencia del Director de Colectividades Extranjeras de la Pcía. de Buenos Aires, Lic. Raimundo Marmori; del Lic. Daniel Ivoskus, Secretario de Gobierno municipal; el Sr. Mario Navarra, Subsecretario de Gobierno de la Comuna; del Subsecretario de Producción y Desarrollo Económico, Cont. Carlos Luna; la Sra. Marta Pistore, Presidenta de la Asociación Civil de Empresarias y Profesionales (ACEP), el señor Juan Scioli, Presidente de la Delegación San Martín de APYME, el Director de Museos Municipal, señor José María Doval y el Delegado Municipal de Villa Ballester, señor Enrique Gorosito.
El titular de nuestra entidad, señor Fabi, señaló en la oportunidad: “Señoras y señores, autoridades presentes, amigos “Cuando tengo la oportunidad de dirigirme a ustedes me ocurre algo especial, tengo la enorme necesidad de decir todo lo que siento, pienso y vivo, y transmitirlo de la mejor manera a ustedes. No quiero mensajes vacíos y sin sentimientos. Por eso quisiera llegar al corazón de todos ustedes.
Llegar a todos esos niños y jóvenes menores de 30 años, que serán responsables y constructores de la Argentina del futuro quiero hablarles esta noche, en lo posible para que no repitan nuestros errores, y para que aprovechen al máximo todas las posibilidades y oportunidades que les abre la nueva sociedad de la información y sus modernas tecnologías que parecen no tener límites y nos siguen asombrando. Los males de la sociedad, esos que todos conocemos y padecemos, no se curarán con los viejos remedios que seguimos aplicando sin éxito. Necesitamos una mirada renovada, ojos jóvenes, una actitud más solidaria en todo sentido y menos egoísta, que permita crecer desde los consensos y acuerdos, en lugar de alimentar odios, conflictos y diferencias.
Esa nueva sociedad incipiente ya está naciendo, la están construyendo los millones de jóvenes que estudian y trabajan, los que tienen los sueños atados a una estrella y las manos firmes en el arado del quehacer cotidiano. Con ellos y desde ellos se seguirán levantando los cimientos de la gran casa común que llamamos Argentina. Y esa sociedad será más, justa, creativa, inclusiva, abierta al mundo. Por esa sociedad vale la pena estudiar hasta llegar al nivel de la excelencia, por esa sociedad vale la pena trabajar con tenacidad y firme voluntad. Por esa sociedad si que vale la pena ser joven y tener el corazón joven.
Queridos amigos, la Cámara Empresaria de Gral. San Martín pronto cumplirá los 75 años. Sus fundadores y todos los que tuvieron y tenemos responsabilidades directivas tratamos siempre de representar y defender los derechos de los industriales, comerciantes y profesionales y, a la vez, servir a la comunidad. Este Festival es una muestra de ello. Seguimos creando espectáculos de categoría para las familias de San Martín y Distritos vecinos. De eso se trata, en eso estamos y seguiremos estando, con el apoyo permanente y cálido de nuestra comunidad e insistiendo con el pedido que hoy reiteramos: JOVEN EMPRESARIO DE SAN MARTIN, acérquese a nosotros, asóciese a la Cámara, y defendamos juntos a los generadores de producción y genuinas fuentes de trabajo.
Permítanme una última reflexión: Valoremos, cuidemos y protejamos, cada vez más, a las entidades educativas y culturales de nuestro Distrito y del país y a quienes educan a nuestros niños y jóvenes. Nosotros propiciamos el crecimiento y el desarrollo, es verdad, también tratamos de ser una entidad que defienda a la pequeña y mediana empresa, pero sabemos que sin educación de calidad, que aspire a la excelencia, será muy difícil alcanzar esa Argentina mejor que soñamos y merecemos. Muchas Gracias y en nombre de la Comisión Directiva que me honro en presidir. MUY FELIZ NAVIDAD Y UN BUEN 2011, para ustedes, sus familias y el país.
Decálogo de Abraham Lincoln.
Estos 10 principios son atribuidos al gran Presidente americano, que muestra la vigencia de los estadistas que pensaron en países grandes y no en países chicos y pobres. Esto fue dicho hace más de 150 años y dio pie a la Declaración de los Derechos de las Naciones en la ONU, lo que le da vigencia y hoy cobra interés en los actuales tiempos que vivimos.

• Usted no puede crear prosperidad desalentando la iniciativa propia.
• Usted no puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte.
• Usted no puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.
• Usted no puede ayudar al pobre, destruyendo al rico.
• Usted no puede elevar al asalariado, presionando a quien paga el salario.
• Usted no puede resolver sus problemas mientras gaste más de lo que gana.
• Usted no puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e incitando el odio de clases.
• Usted no puede garantizar una adecuada seguridad con dinero prestado.
• Usted no puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su independencia (libertad) e iniciativa.
• Usted no puede ayudar a los hombres permanentemente, realizando por ellos lo que ellos pueden y deben hacer por si mismos.
¿Hacia el fin del capitalismo financiero o mayor pobreza e inseguridad mundial?
Finaliza el 2010 y la resolución de la grave crisis económica mundial no se avizora. Al contrario, se traslada de unos países a otros: España, Grecia, Irlanda, Francia, Inglaterra y los mismos EE.UU. que tuvieron que inyectar 600.000 millones de dólares en su debilitada sociedad.

La brecha entre la economía real y la financiera es una muestra patente de la distorsión que parece no tener fin: el total de las transacciones bursátiles es DIEZ VECES superior al volumen de toda la producción de bienes y servicios mundiales. Esa economía real, que tiene por fin producir y vender, es débil frente a la financiera y especulativa, cuya finalidad es ganar lo máximo posible en el menor tiempo posible.
Entonces aparece, una y otra vez, esa ilusoria panacea que recomiendan los mismos economistas, financistas, banqueros, políticos y burócratas del FMI o del Banco Mundial, que fueron quienes originaron este desastre, con sus “mágicas” recetas que los argentinos bien conocemos: achicar el déficit fiscal, privatizaciones sin ton ni son, reducción masiva de empleos públicos y consiguientes cortes en los servicios de salud, educación y cultura. Así nos fue y así le está pasando al mundo.
Los agoreros del establishmen siguen repitiendo que hay que salvar al sistema financiero y a los bancos a toda costa y a cualquier costo. Y lo viene haciendo. Lo que nadie dice, piensa o propone, es como salvar a las personas, a las a las familias y a las sociedades de tanta miseria generada por la desmesurada e irresponsable codicia de unos pocos. Estamos frente a un sistema capitalista que no da soluciones dignas y duraderas a los mismos problemas que genera. Al contrario, la fabulosa concen-tración del capital se sigue incrementando. Si en 1976 el 1% de los yanquis más ricos tenían el 9% del ingreso nacional, hay alcanzan al 24%. En 1980 el administrador de una gran empresa estadounidense ganaba 43 veces más que el empleado medio, en el 2001 ya era de 531 veces y hoy araña las 800 veces más. Es irracional e ilógico por donde se mire.
Es fácil reconocer que no bastará con inyecciones de millones de dólares, una y otra vez, como viene sucediendo, tarde o temprano se comprobará que las instituciones financieras, como están son perversas y no se quiere ponerles control (como a los paraísos fiscales), sino que hay que eliminar el mal en su origen. Y el mal, latente hace décadas, se manifiesta a la vista del mundo en las tremendas desigualdades sociales y en el desprecio hacia la situación de millones y millones de seres humanos. El desorbitado afán de riqueza y poder desvincula a la persona de todo lo que sea solidario y tienda al bien común. El camino es controlar, activa y hasta penalmente a la especulación financiera desmedida y modificar el sistema de derroche y consumismo de muchas sociedades desarrolladas.
Finalmente, debemos tener en cuenta que todo aquello que ataca y hace sufrir a la persona tiene que cambiarse y sanarse dentro de las propias personas y que la sociedad es una comunidad de personas. De allí que es indispensable rescatar esos valores que ayudarán a restaurar el entramado social y nos hacen más humanos, como ser: el esfuerzo personal desinteresado, la cultura del trabajo, la honestidad en los negocios, el respeto a la vida del semejante, la solidaridad y la libertad y la defensa de la pluralidad de ideas.
No esperemos que los cambien lo empiecen los otros, ni que las soluciones salvadoras vengan del FMI o las Naciones Unidas, los cambios verdaderos y duraderos nacen en el corazón del hombre que empeña y hasta entrega su vida para llevarlos a la realidad. La historia nos enseña que es posible y que esas grandes utopías que para la gran mayoría parecían imposibles, SI se pueden concretar, veamos, admiremos e intentemos seguir los magníficos ejemplos de Gandhi, Luther King y la Madre Teresa de Calcuta.
“Es inminente el inicio de las obras de la Ruta 8”…
…dijo el Intendente Ivoskus a PRESENCIA en una entrevista exclusiva para nuestra revista, el Jefe Comunal destacó el singular éxito de EPSAM, las cerca de 1.100 firmas que se adhirieron al Programa MIPYMES y la remodelación de los Centros Comerciales, además de reconocer ese reiterado reclamo de la comunidad sobre el inicio de las obras de la Ruta 8, varias veces prometido, y que parece que tendrá un pronto comienzo.

Presencia: ¿Cuál sería el balance de este año de gestión, especialmente en lo que respecta a la industria el comercio?
Ivoskus: Creo que ha sido otro año positivo en ese sentido. Sobre todo teniendo en cuenta el éxito que ha vuelto a lograr Epsam, donde se ha podido reflejar el estado del aparato productivo del Distrito y la intensa generación de nuevos emprendimientos, que este año no ha mermado. Esas nuevas habilitaciones y nuevos comercios e industrias reflejan el atractivo del Distrito para las inversiones productivas.
Presencia: ¿Qué faltaría realizar en San Martín y qué, quizás por no depender del Municipio, todavía no se pudo lograr?
Yo creo que el mayo reclamo que hace el vecino de San Martín y al que nosotros nos sumamos, es la reparación integral de la Ruta 8. Una obra cuyo inicio se ha anunciado más de una vez y que aún no ha comenzado. Se trata de una arteria que atraviesa todo el Distrito y que está en condiciones intransitables en algunos tramos.
Yo estuve presente en la apertura de sobres cuando fue adjudicada la obra en la ciudad de La Plata. Nos informaron que el comienzo por parte de la empresa es inminente y por supuesto que estamos esperando ansiosos la concreción de la misma, porque transformaría una vía fundamental en San Martín, teniendo en cuenta que nuestro Partido es de alto tránsito de vehículos de gran porte, debido al perfil industrial al que nos referíamos antes, y eso hace necesario tener una arteria adecuada para que el aparato productivo pueda utilizarla como una indispensable conexión estratégi-ca y, por supuesto, para el tránsito de todos los vehículos que atraviesan o recorren el Distrito.
Presencia: ¿Qué cosas, que sí dependen del Municipio estima que aún no se concretaron como imaginó y deseo?
Ivoskus: Yo creo que una obra que parecía imposible y que hemos encarado es la construcción del Nuevo Hospital Thompson. El marzo de este año hemos inaugurado la primera, que comprende 34 consultorios externos sobre la calle Mitre. Quisiéramos, por supuesto, realizar la obra de un día para otro. Pero eso es imposible. De todas maneras, en pocas semanas comenzará seguramente la segunda etapa, que comprenderá parte del sector de internación y seguiremos avanzando en un proyecto que como todos saben era necesario pero parecía imposible. Se trata de la construcción total de un nuevo nosocomio que reemplazará el edificio centenario del Hospital, que tiene serios problemas edilicios por su antigüedad y la falta de manteni-miento que ha padecido en otras épocas.
Presencia: ¿Qué pasa con el proyecto de remodelación del Centro Comercial de Ballester?
Ivoskus: El proyecto de la calle Alvear consiste en la semi peatonalización de esa arteria comercial. La Secretaría de Obras Públicas está elaborando por estos días una demostración virtual para que comerciantes y vecinos puedan ver las características fundamentales del proyecto y aportar opiniones o sumar ideas al proyecto.
Nosotros tenemos un firme compromiso con la revalorización de los Centros Comerciales del Distrito, un ejemplo de ello es la reforma integral de la Peatonal Belgrano, que hemos transformado de manera total, colocándola al nivel de las peatonales más modernas del mundo y pretendemos que Ballester también pueda exhibir un centro comercial renovado que convoque a la gente a pasear y consumir en la zona.
Es otra manera, junto a muchas otras, de apoyar el aparato productivo del Distrito, que es uno de los ejes principales de nuestra gestión. Ya que si mejora el comercio, se crean más fuentes de trabajo y la creación de trabajo es el eje para lograr la solución a muchos otros problemas que afectan a nuestro país.






